Biografía

    eduardoperfil     Provengo de una familia de cantores y un abuelo maestro carpintero. Pasé mi infancia en el pueblo de Idahue, en San Vicente de Tagua Tagua entre la escuela, la pelota y las tareas de campo. Mientras curso mis estudios secundarios en Santiago comienzo a incursionar y desarrollar la ejecución de diversos instrumentos, participando a nivel estudiantil en diversos festivales. Luego siendo estudiante en tecnología de sonido, forme parte de diferentes agrupaciones de música latinoamericana.

         A los 26 años, viajo a Argentina para estudiar musicoterapia. Estando allí formo un grupo de música latinoamericana de nombre Idahue, en homenaje a mi pueblo. Realizamos diversas giras por Argentina y en la búsqueda de un instrumento para el grupo, conozco a Jorge Espinosa, luthier de amplia trayectoria en la construcción de instrumentos latinoamericanos. A raíz de este encuentro, mi vida da un giro y me doy cuenta de la verdadera pasión que llevo dentro: construir instrumentos. Jorge me acepta como su aprendiz y trabaje a su lado por casi 2 años. El me incentiva a crear y me doy cuenta que eso será finalmente a lo que dedicaré mi vida. Me especialice en la construcción de instrumentos latinoamericanos de cuerda pulsada: charangos, cuatro venezolanos, tiples colombianos, tres cubanos, cavaquiños, etc. Después de 14 años en Argentina vuelvo a Chile para radicarme nuevamente en mi pueblo Idahue, donde actualmente tengo mi taller. Hoy estoy dedicado plenamente a mi pasión.

       Mis instrumentos. Cada uno de ellos está hecho artesanalmente, en forma personalizada, tomando en cuenta los requerimientos del músico que lo pide. Las maderas son elegidas, estacionadas y mantenidas a temperatura y humedad justa para ser trabajadas. Trabajo con maderas importadas como el pino abeto alemán, el ébano, palisandro de la india, jacarandá, entre otros, y también con maderas nacionales que tienen una excelente respuesta acústica y son de gran belleza como el alerce, raulí pellín en una sola pieza, avellana.

       El Charango. La mayoría están fabricados en cedro boliviano y raulí pellín en una sola pieza. En ocasiones y debido a la poca disponibilidad de tablones cortados en forma radial he decidido con excelentes resultados fabricarlos en tres partes, ensamblando en forma radial la pieza que luego dará como resultado un instrumento estable en cuanto a torsión y flexión y que muchas veces no se da en instrumentos fabricados en serie.

        En los instrumentos de caja como el cuatro venezolano, tiples colombianos, etc. Hay varios puntos a tomar en cuenta, uno de ellos es la elaboración del mango, donde utilizo el mismo concepto que en los charangos, considerando la radialidad del corte en la fabricación del mismo, todos los mangos están fabricados en cedro o mara, con un nervio central de ébano, jacarandá o moradillo para lograr una estabilidad en cuanto a torsión y flexión.  Otro de los puntos importantes es el grosor de las maderas a usar en la construcción de los aros o costillas, fondos y sobre todo en el grosor y diseño de la tapa armónica. Los luthier tenemos diferentes conceptos en cuanto a este punto y es ahí donde radican  los timbres y las sonoridades que caracterizan a cada luthier y sus instrumentos.

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